El 2018 ha sido un año de crecimiento para el sector exportador. Entre enero y octubre del presente año, las exportaciones peruanas alcanzaron los USD 39.453 millones. Esto equivale a un incremento de 10,3% respecto al mismo período del año anterior (USD 35.781 millones).

El resultado fue impulsado por el buen desenvolvimiento de las exportaciones no tradicionales. Estas ascendieron a US$ 10.827 millones (+14,9%), principalmente, por productos como la pota (+65,5%), arándano (+54,1%), uva (+40,7%) y palta (+25,3%).

Todo esto ha sido logrado gracias al trabajo y entusiasmos de todos los empresarios y emprendedores peruanos que trabajan de la mano para llevar lo mejor de la producción nacional al mundo.

Por otra parte, el Estado no ha hecho lo que le corresponde, salvo honrosas excepciones como el del MINCETUR que apoya el desarrollo exportador desde la perspectiva de la promoción de las exportaciones, la continuación de las negociaciones de acuerdos comerciales, y el trabajo de las oficinas comerciales y algunas de las medidas que impulsó junto al MEF.

Ojalá que en este 2019 se corrijan los errores de este año, y así mantener un crecimiento positivo de nuestras exportaciones.

No hay armonía entre lo económico y legislativo

Lo que he percibido es una falta de armonía en la política económica y legislativa que nos afectó en diversos frentes. Uno de ellos es el tributario en el ámbito fiscalizador y administrativo. Se ha hecho evidente una acción reiterada de sanciones generadas por temas tan simples como la corrección de un documento o el establecimiento de límites a los porcentajes de insumos importados; volviéndolos razón suficiente para exigir devoluciones, suspensiones de beneficios y multas totalmente desproporcionadas y confiscatorias.

Asimismo, en materia de competitividad, vemos un interés valorable de parte del equipo técnico del MEF por avanzar en su agenda y cumplir con las metas planteadas. Pero, lamentablemente, esas acciones no son suficientes ni centrales si los comparamos con otros temas como la inversión en infraestructura que no camina al ritmo programado, o las mejoras en la educación y tecnología (que sabemos son las mejores armas que deberíamos tener para crecer y desarrollarnos).

Mientras, en materia laboral. Intentos reiterados de algunos sectores del Congreso, que creen que las soluciones se reducen a medidas redistributivas, para derogar los regímenes laborales especiales que tiene la exportación No Tradicional, es un ejemplo de ello.


Los retos con soluciones y la gestión de calidad

El empresario peruano se caracteriza por ser muy emprendedor y resistente a las crisis. Siempre hay una solución. Lo demostramos en el 2009 y lo seguimos demostrando, pero el hecho que mostremos progresos no significa que no nos haga falta una política integral de promoción de las exportaciones. Si bien hoy podemos decir que está demostrado que las exportaciones contribuyen al crecimiento y desarrollo del país, no podemos imaginarnos cuanto más podríamos lograr si contáramos con una política de desarrollo competitivo.

De esta manera, los retos este 2018, se tornan más exigentes. En estos momentos, la economía mundial es volátil. No permitamos que todo el camino andado vuelva a cero. La diversificación de mercados sigue siendo una alternativa.

La apertura de mercados es un camino que debe seguirse. La firma de acuerdos comerciales con economías que no compiten directamente con nosotros, a través de sus productos, es una palanca que ninguna empresa involucrada en la cadena exportadora debe dejar de aprovechar. El país cuenta con una red de 19 acuerdos comerciales que abordan juntos más de 60 países.

La participación en ferias del calibre de la Fruit Logistica, Biofach, Seafood y los seminarios y simposios internacionales que organizan los gremios, cada vez tienen mayor concurrencia y calidad en exponentes.

Por otra parte, se debe aprovechar el potencial de las ferias nacionales, como Expoalimentaria y Perú Moda, que atraen la presencia de compradores de todo el mundo y que sirven para mostrar el progreso que vienen haciendo nuestros empresarios para responder a las exigencias del mercado mundial.

En conclusión, el empresario debe ser consiente que es importante invertir en función a un mediano futuro, pero no caigamos en pesimismos. Se debe tomar conciencia de la creciente competencia, por lo cual es importante estar preparado en forma permanente y actualizada en herramientas modernas de gestión, asumir la calidad como un proceso continuo, conocer sobre estrategias empresariales, identificar posibilidades de alianzas estratégicas para sobrevivir y crecer.

Y para usted ¿cuáles son los principales retos del sector exportador para este 2019?



Si esta evaluando exportar (y tienes muchas dudas) o ya te encuentras exportando (y no tienes buenos resultados), que no entre el pánico, te recuerdo que yo estoy aquí para ayudarte. Puedes consultar mis servicios y contactarme escribiéndome a martinmondragon@outlook.com con asunto asesoría de exportación.

Víctor Martín Mondragón Gutiérrez
Consultoría y capacitación en materia de comercio exterior
www.victormondragon.com / martinmondragon@outlook.com

¿Quieres exportar y no sabes por dónde comenzar? Si es así, podemos trabajar juntos, a través de asesoría y capacitación para su empresa que desea llevar sus productos al mercado internacional.

Exportar es un desafío que enfrentan las empresas tarde o temprano, y cuyo resultado dependerá de la información, preparación y el networking (contactos) de la empresa. Exportar es fácil, si sabes cómo. De este modo, comparto 8 aspectos básicos para hacer de la exportación un negocio.

1. Tener una empresas legalmente constituida

Estimado emprendedor al margen de su tamaño o sector, en Perú cualquier persona natural o jurídica con actividad empresarial puede exportar. Esto implica tener RUC y clave SOL. A continuación le comparto un link referente a como constituir tu empresa en 24 horas: https://www.sunarp.gob.pe/PRENSA/inicio/file.axd?file=/2017/14112017-1.pdf

2. Ser competitivo

Para exportar no es suficiente solo contar con un producto; usted debe tener en cuenta recursos humanos (¿Cuento con personal con conocimiento en exportación?), financieros y económicos (¿Puedo afrontar todo los costos y gastos? ¿Tengo acceso fácil a créditos?) , y de capacidad técnica (¿Se puede elaborar el producto? y productiva (¿Puedo cubrir una demanda del exterior?) para enfrentar la competencia y satisfacer en tiempo y forma la demanda de los nuevos mercados.

3. Tener un producto diferenciado

¿Por qué comprarían mi producto? Estimado empresario, la respuesta(s) a esta pregunta le ayudaran a encontrar su diferenciación. Asimismo, usted al momento de desarrollar su producto debe tener en cuenta: satisfacer las necesidades, gustos y preferencias de tu mercado meta en base a su calidad, precio, diseño y exclusividad.

Busca que tenga un diferenciador y ten presente que si tu producto tiene éxito en el mercado nacional, tiene más posibilidades de venderse bien en el extranjero (esto no es una verdad absoluta). De esta manera, sugiero considerar las posibles adecuaciones que se requieran hacer al producto para atender las exigencias de los clientes en el exterior.

4. Mercado objetivo

¿Ya sabes qué mercado quieres dirigir tus ventas? Si aún lo estás analizando, trabajemos juntos para identificar oportunidades y amenazas que representan los distintos mercados internacionales y lo adecuado de los recursos disponibles dentro de tu empresa para aprovechar tales condiciones.


5. Investigación de mercado

Analiza información sobre el país al que deseas exportar, la región y/o el mercado específico; también averigua sobre tendencias sociales, económicas, de la industria y del consumidor. Realiza este proceso de manera continua (no solo cuando deseas ingresar al mercado) te servirá para hacer la promoción de tu producto y hacer ajustes en materia de distribución y precio (en resumen estrategias de negocio).

6. Acceso al mercado

Averigua qué países ofrecen las mejores oportunidades para tu producto (Aranceles). Recurre a las estadísticas arancelarias de exportación de SUNAT y las estadísticas de importación de posibles mercados de interés de productos peruanos. Cuidado, no solo bases tu información en aranceles, investiga las barreras no arancelarias (reglamentos técnicos, normas, entre otros).

7. Has una investigación de campo

Viaja al país en cuestión para analizar lo relacionado con producto, precio, puntos de distribución, formas de comercialización y distribución y competencia, esto es lo ideal. Pero, muchos de ustedes dirán no cuenta con el capital necesario, por esta razón, le recomiendo participar en una feria internacional del país y su sector. Promperú brinda apoyo a nuevos exportadores.

8. Haz un plan de negocios

Realizar una plan de negocios, no es simplemente una fila de documentos, es la estrategia de entrada a los mercados extranjeros y la planeación de la forma de operación más recomendable dependiendo de las características de la empresa exportadora, el producto de exportación y el mercado meta.

Si esta evaluando exportar (y tienes muchas dudas) o ya te encuentras exportando (y no tienes buenos resultados), que no entre el pánico, te recuerdo que yo estoy aquí para ayudarte. Puedes consultar mis servicios y contactarme escribiéndome a martinmondragon@outlook.com con asunto asesoría de exportación.

Víctor Martín Mondragón Gutiérrez
Consultoría y capacitación en materia de comercio exterior
www.victormondragon.com / martinmondragon@outlook.com

Fuentes:
El Comercio (05.12.2018). Exportaciones peruanas crecieron 10,3% a octubre de 2018.
BBC (17.12.2018). Las 3 grandes amenazas para la economía global en 2019.

Hoy cada vez son más los agricultores que se aventuran al exterior, ya sea a través de la formación de una asociación. Las razones son diversas, por ejemplo: aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados externos, mercado nacional saturado, baja demanda nacional, sus competidores lo hacen, diversificar riesgos, etc.

La exportación requiere de grandes esfuerzos y decisiones. El futuro agroexportador puede llegar a conocer muy bien cuáles son las formas de negociación y comercialización en el mercado local pero, a priori, no conoce cómo funcionan en el exterior.

Además, en el marco actual de un mercado globalizado y altamente competitivo, ya no solo alcanza con tener un buen producto o precio.

Investigación de mercados

Ahora es necesario realizar una investigación del mercado, y esto siempre lleva un tiempo. Es decir, la empresa debe adaptarse a la demanda y exponerse en escenarios condicionados por diferentes fuerzas no controlables.

Dentro de las fuerzas no controlables, la normatividad “barreras no arancelarias” es uno de los elementos más desafiantes del mercado internacional. Muchas empresas agroexportadoras, no toman en cuenta este factor, y esto se ve reflejado a corto plazo en un contenedor detenido en la aduana de destino, que se traduce en perdida de una venta, y hasta del cliente.

Las barreras no arancelarias están constituidas por un conjunto de requisitos adicionales que tienen que cumplir los productos para efectivamente poder ingresar a estos mercados. Estos requisitos son dinámicos, aparecen nuevos cada día, son más sofisticados y representan muchas veces barreras infranqueables.


Rigurosidad

La principal barrera no arancelaria que enfrentan los productos agrícolas son las medidas sanitarias y fitosanitarias. La existencia de plagas cuarentenarias en los países de destino de nuestras exportaciones exige que se demuestre que los productos agricolas no contengan estas plagas o que, en algunos casos, se les apliquen tratamientos de fumigación. Por ello debemos adoptar políticas sanitarias rigurosas que requieren inversiones cuantiosas de SENASA, la autoridad sanitaria, y el compromiso de los agricultores para la implementación seria y permanente de medidas de control para la erradicación de plagas y la constitución de zonas o áreas "liberadas".

Estas restricciones sanitarias impiden que podamos exportar frutas tan cotizadas como la chirimoya a mercados tan importantes como Estados Unidos o Japón, mercados que sí son atendidos por Chile.

Requisitos Técnicos

Una vez que logramos superar las barreras sanitarias aparecen un conjunto de requisitos y normas técnicas que también implican retos para el productor. Así tenemos los requisitos de salud, inocuidad e higiene, que determinan la lista de insecticidas, funguicidas y pesticidas que pueden ser utilizados en las faenas agrícolas y determinan los niveles máximos de tolerancias de residuos y tratamientos de los productos agrícolas. Hay que tomar en cuenta que la mayor parte de rechazos de embarques de exportaciones agrícolas peruanas se debe al incumplimiento de estos requisitos.

También existen, para los alimentos elaborados, requisitos relativos a aditivos, colorantes y otros ingredientes con una lista de sustancias autorizadas que no son dañinas para el consumidor final.


La adopción de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) también es requisito exigido por el mercado y estas buenas prácticas deben ser aplicadas en toda la cadena productiva, desde la siembra, el cultivo y la cosecha, hasta la selección, empaque y distribución de productos agrícolas. Se debe cumplir con las recomendaciones para reducir la posibilidad de contaminación microbiana en frutas y vegetales frescos.

Hay un conjunto de normas técnicas que también constituyen exigencias de los mercados internacionales. Así, por ejemplo, para el caso de la cebolla hay que cumplir con requisitos de tamaño, colores, niveles de acidez, niveles de pungencia, etc.

Las normas de marcado y etiquetado, así como de envase y embalaje también están establecidas y tienen que ser cumplidas para evitar los rechazos de las autoridades de los países importadores. Cada producto tiene establecido sus propios tipos de materiales, normas y estándares. Para el transporte se establecen el tipo de contenedores que deben ser usados, las temperaturas, los grados de humedad, composición atmosférica, e inclusive la lista de puertos por los que tienen que ser desembarcados los distintos productos.

Actualmente, los mercados internacionales también exigen que los productos sean cultivados respetando todos los cuidados ambientales, por lo que las empresas peruanas deberán implementar nuevos sistemas durante el proceso de cultivo.

En resumen, los agroexportadores deben tomar conocimiento detallado de todas estas normas, requisitos y medidas que son impuestas por los países, con el fin de cumplirlas, preparar sus productos y vencer las barreras no arancelarias, y así asegurar el éxito en el exterior.

Si esta evaluando exportar (y tienes muchas dudas) o ya te encuentras exportando (y no tienes buenos resultados), que no entre el pánico, te recuerdo que yo estoy aquí para ayudarte. Puedes consultar mis servicios y contactarme escribiéndome a martinmondragon@outlook.com con asunto asesoría de exportación.

Víctor Martín Mondragón Gutiérrez
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Son cada vez más populares entre los consumidores los productos orgánicos. El primer factor que ha permitido el desarrollo de este mercado es debido que las formas de producción agropecuaria han cambiado.

Hoy por hoy, no solo se busca producir en escala, es decir alcanzar altos rendimientos, que principalmente se basaban en el uso de productos sintéticos que se concentran en los productos finales, ya sean de origen vegetal o animal, y ocasionan deterioro en la fertilidad del suelo, una disminución de la biodiversidad y contaminación del ambiente.

Después de conocer los efectos negativos que ocasionan estas formas de producción agropecuaria, se busca recuperar aquellos recursos tan crudamente explotados, regresando a las bases de la agricultura. En pocas palabras se intenta mantener el ecosistema mediante el reciclaje de nutrientes y la conservación del equilibrio en la naturaleza, favorables para la salud y calidad de la tierra, lo que redunda en plantas más fuertes y productos más sanos.

La demanda de productos orgánicos es actualmente mayor debido a que los consumidores no solo buscan productos inocuos sino también porque se sienten comprometidos con una producción sostenible y con visión del mañana.

Consecuentemente esto ha llevado a que numerosas empresas agrícolas vean la necesidad de poder demostrar que los productos que ofrecen provienen de cultivos orgánicos y fundos administrados ecológicamente, obteniendo así una ventaja competitiva al agregar valor a sus productos o a sus sistemas de producción que les permite ingresar a nuevos mercados. Estos productores consideran los costos ocasionados por el proceso de certificación como una inversión a largo plazo.


Para poder garantizar al consumidor final que el producto adquirido se ha criado, cultivado o producido de manera amigable para el medio ambiente ciertas entidades independientes certifican que un determinado producto animal o vegetal y sus procesos de producción cumplan con los requisitos y normas de producción orgánica establecidas por diferentes organismos o países, reconocidas tanto en el ámbito nacional como internacional, mediante la emisión de un certificado de producción orgánica.

Por ende, la certificación orgánica se ha convertido en la garantía perfecta para asegurar el buen estado y salubridad en el que se halla un alimento para ser consumido, puesto que permite constatar si un cultivo ha seguido adecuadamente las Normas de Producción Orgánica. Los requisitos varían según el país de destino, por ejemplo: Unión Europea: Reglamentos sobre productos orgánicos CEE); Estados Unidos de América: Programa Nacional de Productos Orgánicos (NOP); El Mercado Japonés: Japanese Agricultural Standards (JAS).

Asimismo, la decisión que tomen los productores al momento de elegir el tipo de certificación dependerá la manera en que deberán manejar el cultivo, qué tipo de inversiones podrán realizar y con qué estrategia de venta colocarán sus productos, ya que cada programa de certificación tiene distintos objetivos y por lo tanto, diferentes requisitos que el productor se compromete a cumplir. Entre los tipos de certificación se pueden mencionar los siguientes: certificación del producto, certificación de sistemas y certificación del personal. El primer tipo incluye la certificación ecológica, orgánica o biológica, las buenas prácticas agrícolas Euro G.A.P, Utz Kapeh, de comercio justo (Fair Trade), forestal, entre otras.

En el Perú, usted puede certificarse en empresas como BCS ÖKO-Garantie, Control Union Perú, Biolatina, entre otros.

Durante los últimos años, la agroexportación ha experimentado un comercio más fluido gracias a la globalización. Esto debido a que la agricultura ha evolucionado hacia esquemas más eficientes y sostenibles en términos ambientales y económicos donde adquiere cada vez mayor importancia la inocuidad y la calidad dentro de los sistemas de producción, siendo requisitos indispensables especialmente para los productos destinados a los mercados de países desarrollados, donde la población, el gobierno, las organizaciones no gubernamentales, los gremios empresariales, etc., manifiestan una preocupación pública ante los posibles riesgos que podría acarrear el consumo de alimentos producidos con sistemas de producción poco seguros.

La responsabilidad en lo que respecta al suministro de alimentos inocuos es compartida por todos los actores del sector alimentario y agrícola. Uno de los enfoques para garantizar la inocuidad en la cadena alimentaria, incluye la adopción de buenas prácticas que establezcan principios básicos para el cultivo de alimentos, incluyendo la gestión de suelos y aguas, la producción de cultivos y animales, el almacenamiento, el procesamiento y la eliminación de desechos.

Las Buenas Prácticas Agrícolas

En este contexto, surgen las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA o GAP, por sus siglas en inglés), un conjunto de prácticas que buscan garantizar la inocuidad de los productos agrícolas, al reducir o minimizar los riesgos de contaminación física, química y microbiológica de los alimentos; así mismo, las Buenas Prácticas Agrícolas buscan la protección del ambiente, la seguridad y el bienestar de los trabajadores, y la sanidad agropecuaria, con el fin de mejorar los métodos convencionales de producción y reducir el uso de productos agroquímicos, y hacer de la agricultura una actividad económica sostenible.

Para implementar las buenas prácticas agrícolas, es fundamental que los conceptos de inocuidad y de calidad se introduzcan a través de toda la cadena, desde la producción primaria hasta el consumidor final.


Las Buenas Prácticas Agrícolas se pueden implementar en un amplio rango de sistemas agrícolas y a diferentes escalas. Son aplicadas a través de métodos agrícolas sostenibles, tales como Manejo Integrado de Plagas y Manejo Integrado de Cultivos. Las Buenas Prácticas Agrícolas se basan en tres pilares fundamentales: (i) Higiene e inocuidad de los alimentos. (ii) Protección y conservación del medio ambiente. (iii) Seguridad y salud de las personas.
Beneficios

Los beneficios obtenidos con la implementación de las Buenas Prácticas Agrícolas, son para:

Agricultores:
  • Valor agregado para sus productos.
  • Acceso a más y nuevos mercados.
  • Mejores condiciones laborales.
Consumidores:
  • Alimentos de mejor inocuos y de calidad.
  • Alimentos producidos en forma sostenible.
  • Seguridad alimentaria.
Comercio Exterior:
  • Mejores ganancias por ofrecer mejores productos.
  • Disfrutar de un mejor medio ambiente.
Un mercado más exigente

Las Buenas Prácticas Agrícolas son fomentadas por diferentes instituciones, como Globalgap (antes EurepGap), una organización privada conformada por una sociedad de productores agrícolas y minoristas que, con la finalidad de satisfacer las demandas de los consumidores europeos sobre inocuidad alimentaria, seguridad en la cadena de distribución de alimentos y protección del medio ambiente, crearon un sistema de certificación voluntaria para la producción agrícola en base al cumplimiento de una serie de requisitos basados en las Buenas Prácticas Agrícolas.


A raíz de la globalización y el incremento de exigencias de los consumidores por la inocuidad alimentaria y cuidado del ambiente, otros países fuera de Europa han adoptado en forma parcial o completa los requisitos estipulados por Globalgap. Si bien el marco de las Buenas Prácticas Agrícolas es universal, existen aún diferencias entre países respecto a las tolerancias de residuos de plaguicidas en los alimentos.

Sin embargo, la tendencia a futuro es la armonización de los Límites Máximos de Residuos, como se dio recientemente en la Unión Europea, que a partir del primero de septiembre del 2008 estableció la armonización de tolerancias entre sus países miembros.

El marco para las Buenas Prácticas Agrícolas se basa en principios básicos de la agricultura responsable repartidos en elementos correspondientes a distintos recursos (suelo, agua), disciplinas y prácticas (manejo integrado de cultivos y plagas, gestión de energía y desechos, seguridad ocupacional, etc.). Todos estos puntos son tocados en detalle a lo largo de los cuatro módulos de Globalgap, los que incluyen, además de la producción de diversos cultivos, la producción de ganado y piscicultura.

Frente a este contexto, hablar de Buenas Prácticas Agrícolas es un reto aun en el Perú pero, así mismo, una gran oportunidad de negocio, porque permite a los productores entrar a mercados que tienen un mayor interés por el cuidado de la salud y del medio ambiente. Por ende, para lograr la adopción de las Buenas Prácticas Agrícolas en el país, es necesario crear conciencia del significado e importancia de la agricultura sostenible, entre todas las partes interesadas y los gobiernos, en particular los agricultores y los consumidores.

De todos los beneficios tributarios que existen en nuestro país como fomento a las exportaciones, es sin lugar a dudas, el más utilizado por los exportadores es el Drawback. Sin embargo, hay mucha controversia en torno a cómo se podría considerar al Drawback y a lo que es en realidad.

Se le suele confundir con un pago o con solamente una mera devolución económica, pero lo cierto es que este beneficio tributario a favor de los exportadores representa un estímulo por parte del Estado para el sector, de especial utilidad en estos tiempos de crisis internacional.

Drawback. Régimen aduanero que permite, como consecuencia de la exportación de mercancías, obtener la restitución total o parcial de los derechos arancelarios, que hayan gravado la importación para el consumo de las mercancías contenidas en los bienes exportados o consumidos durante su producción.

Este régimen aduanero es usado primordialmente para favorecer, de alguna forma, a aquellas empresas que exportan bienes con valor agregado. Un beneficio en el que a través de la “restitución” económica retribuye los derechos arancelarios cancelados por los insumos importados incorporados o consumidos en el producto exportado. Un ejemplo claro lo tenemos en el sector textil: alguien que exporta camisas o polos ya le da un valor agregado a su producto porque ha transformado las telas en estas prendas.

En el Perú se habla de Drawback desde inicios de la década de los noventa. El Drawback según la Ley General de Aduana DL Nº 1053, es el régimen aduanero que permite como consecuencia de la exportación de mercancías, obtener la restitución total o parcial de los derechos arancelarios, que hayan gravado la importación para el consumo de las mercancías contenidas en los bienes exportados o consumidos durante su producción.

Sin embargo, al ser el Drawback un beneficio primordialmente utilizado para los exportadores de bienes con valor agregado, da la impresión que de alguna forma excluye a otros rubros exportadores. Por ejemplo, alguien que exporta minerales prácticamente en estado bruto no tiene beneficio del Drawback, porque por lo general no sabe que pueden acceder a este régimen o porque haciendo un balance costo beneficio, considera que no le conviene hacer todo el trámite, debido a que la retribución no es tanta como con los exportadores de productos con valor agregado.


Caso contrario, en la agroexportación, hay muchos insumos que pueden ser afectos al Drawback, desde las etiquetas en ciertos casos, hasta los atados para los espárragos en el caso de que sean importados; de igual forma las cajas para los envíos y cualquier insumo que se importe, como parte de la cadena productiva.

Sobre la restitución, término tan controversial en el Drawback. El término restitución es, en cierta forma, engañoso, porque hay que resaltar que no es una devolución propiamente dicha, sino, que se denomina restitución porque precisamente no devuelve uno por uno, sino un porcentaje del valor FOB exportado. 

Actualmente, el parámetro para el valor FOB no ha cambiado, pero ha cambiado el porcentaje de cálculo sobre ese valor, que ahora es 4%. En el 2019, se reducirá a 3%. 

Algo no muy difundido o muy poco conocido por los exportadores, es que el Drawback tiene dos modalidades: Restitución Arancelaria General y Restitución Arancelaria Simplificada. Esta última es la más usada.

La primera es un mecanismo y, en todo el sentido de la palabra, una devolución, pues devuelve exactamente lo que se paga, es decir, uno por uno, a diferencia del segundo caso, en donde sí se paga uno y podría devolverse diez. No es novedad que muchos de los trámites aduaneros son engorrosos; y el Drawback no es la excepción.

Entre las principales trabas que encuentran aquellas empresas que solicitan el Drawback, tenemos que partir de un concepto importante: el Drawback no es solo un trámite, sino, un proceso que se inicia al interior de la empresa exportadora. Pero, ¿qué quiere decir esto?

Sucede que existen profesionales y no profesionales que se acercan al exportador tan solo diciéndole que si le entrega ciertos documentos para hacer el expediente de Drawback, en poco tiempo van a tener el cheque esperado; y puede que así sea, sin embargo, cuando SUNAT se acerca a hacer una fiscalización, encuentra una serie de inconsistencias entre la realidad comercial y contable de la empresa, con el expediente presentado.


Esto significa que toda empresa que quiera solicitar el Drawback, primero debe prepararse y sanearse internamente, de manera previa, para evitar sanciones. Para ello, debe contar con profesionales capacitados y con experiencia.

Además, no todos los productos exportados se pueden acoger al Drawback ni todos los productos importados entran en la operación. Existen restricciones en cuanto al producto, partidas, acuerdos internacionales, gravámenes, etc.

Finalmente, toda empresa que desee acogerse al Drawback debe cumplir los siguientes requisitos: 
  • El valor CIF de los insumos importados utilizados no supere el 50% del valor FOB del bien exportado.
  • El Drawback procederá siempre que los bienes hayan sido importados (insumo) dentro de los 36 meses anteriores a la fecha de exportación (producto final).
  • El exportador o agente de aduana (exportación > US$ 5000) al realizar su despacho debe indicar a través de la Declaración Aduanera de Mercancías-DAM (código 13) la voluntad de acogerse a dicho tratamiento.
  • El exportador tiene un plazo máximo de 180 días desde la fecha de embarque para presentar la “Solicitud de Restitución de Derechos Arancelarios” (Para mayores detalles se puede revisar el Procedimiento de Restitución a través de SUNAT).
Para mayor información sobre el Drawback visite este enlace.

Artículos que recomiendo leer:

En nuestro país, decir que algo es “de exportación” es decir un halago, pues se le está atribuyendo a ese “algo” una calidad superlativa que hace que merezca salir del país y exportarse al extranjero, darse a conocer al mundo, hacerse famoso.

Pues bien, aquello no está tan alejado de la realidad cuando hablamos de exportación en un contexto económico. No cualquier producto puede exportarse, debe asegurarse de que tiene un producto con la calidad adecuada y que cuenta con algún tipo de diferenciación, que puede ser en el nivel de calidad, en el diseño, en la funcionalidad, precio o cualquier otro aspecto inherente.

Si ese es tu caso, ¡felicitaciones! Ahora llegó el momento de saber cómo exportar su producto.

Existen, principalmente, dos modalidades de exportación: exportación indirecta y exportación directa. Eso no quiere decir que debas decidir solamente por exportar un producto indirectamente o directamente; eso dependerá del tipo de exportación que harás, del momento económico de tu empresa, del mercado hacia el cual exportarás tu producto, etc. Por ello, es recomendable que sepas las particularidades de cada modalidad de exportación y así puedas decidir bien a la hora de exportar un producto.

Exportación Indirecta

La exportación indirecta consiste en exportar un producto a través un tercero, un mediador, tu producto hacia el mercado extranjero. De esa manera podrás incursionar en el extranjero sin incursionar realmente, es decir, podrás llevar tu producto al extranjero sin los riesgos que implica el hacerlo directamente, pues un mediador será el que interactúe con dicho mercado y no tú ni tu empresa.

Hay dos maneras de exportar un producto de manera indirecta: vendiendo tu producto a un cliente nacional exportador y mediante intermediarios de exportación. En el primer caso, exportaras a través de la venta a clientes nacionales, que luego exportan el producto. Es como vender a cualquier otro cliente nacional. En esta situación, es otro el que decide qué producto puede ser vendido en un mercado extranjero, asumiendo las tareas de investigación de mercados y la gestión de la exportación. Esta es una forma interesante de comenzar a colocar los productos propios en el extranjero. Es importante destacar que el productor puede luego encontrar la oportunidad de exportar directamente.

La segunda forma es a través de intermediarios. En este caso la empresa exporta, por ejemplo, a través de una sociedad intermediaria "trading" (Compañía de Comercialización Internacional) que busca los compradores en los mercados extranjeros.

Esta forma de exportar es utilizada por pequeñas empresas que no se sienten en condiciones de comprometerse con la exportación directa; o bien por empresas que ya exportan, pero que eligen la vía del intermediario para ingresar a nuevos mercados.

La principal ventaja de la exportación indirecta, para una pequeña o mediana empresa, es que ésta es una manera de acceder a los mercados internacionales sin tener que enfrentar la complejidad de la exportación directa.


Exportación Directa

Para la exportación directa las cosas cambian. Es la modalidad más ambiciosa, donde el exportador debe administrar todo el proceso de exportación, desde la identificación del mercado hasta el cobro de lo vendido. Se puede realizar mediante agentes, mediante el trato directo con distribuidores, mediante el trato directo con minoristas o la venta directa a consumidores finales.

Las ventajas de una exportación directa son: mayor control ejercido sobre todo el proceso de exportación, potencialmente mayores ganancias, relación directa con los mercados y con los clientes.

En el primer caso, los agentes toman las órdenes de compra; actúan como una especie de intermediarios, solo que sin cargar con ninguna responsabilidad de representación de la empresa en cuestión, al contrario, es solo un operario de las tramitaciones y documentaciones necesarias para la realización de le exportación, así como el trato entre la empresa y el mercado extranjero.

Los distribuidores, en cambio, son empresas del extranjero que se encargaran de distribuir tu producto en las tiendas de dicho mercado; cuestiones como precios, enfoques de venta, etc., se hacen mediante un acuerdo de ambas partes.

El trato con minoristas es una opción válida también, en la cual el productor contacta directamente con los encargados de vender su producto a los consumidores extranjeros.

Por último, existe la opción de venta directa a consumidores finales, opción preferida por las grandes empresas internacionales que incursionan en un mercado extranjero ya no solo como producto sino como empresa.

Para concluir este artículo, definiremos la exportación como una actividad comercial que realiza una empresa de manera indirecta o directa según los recursos con lo que cuenta la misma. Por lo tanto, todas las empresas que quieran exportar, deben contar con experiencia, recursos humanos, capital y la infraestructura suficiente para comenzar a vender sus productos al extranjero.

¡A triunfar!

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Víctor Martín Mondragón Gutiérrez
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